TALLER-ESCUELA Y VENTAS
COMERCIOS:

Rocha 1750 - Capital

(y Montes de Oca al 1200)
BARRACAS
REPUBLICA ARGENTINA
TEL.: 15-4411-5188
Particular: 4301 - 1053

info@en-cueros.com.ar
encueros.terrani@gmail.com

 

 
Revista
de divulgación artesanal
hecha por artesanos.
 
 
 

SI SOS ARTESANO,
SI TE INTERESA ESTA ACTIVIDAD;
PARTICIPA DE

 
TRABAJOS INTERESANTES SOBRE LA ARTESANIA
   
  El uso y la contemplación - Octavio Paz
  El Instituto de Antropología define a la artesanía
  SENTIDO DEL OFICIO (Grandeza de los oficios. Gabriela Mistral.)
  Artesanos vs. Academias - Hemilce Pérez
  Es necesario asumir a la artesanía como categoría artística: Ibarra
  EL ALMA EN LA ARTESANIA (Grandeza de los oficios. Gabriela Mistral.)
  El concepto Artesanía
  Los artesanos (Mexico en la epoca colonial)
  LEY DE LA GENERALIDAD VALENCIANA 1/1.984 DE 18 DE ABRIL, DE ORDENACION DE LA ARTESANIA.
  Oficios Artesanos o Clasificación de las Artesanías en Panamá.
  NO MAS SAPOS DISECADOS - Una Aproximación al Diseño Artesanal - Carlos Zerpa
  Gestión de conocimiento y tradición artesanal en Puerto Rico
  PAUTAS BASICAS PARA EL INGRESO Y PERMANENCIA EN LAS FERIAS ARTESANALES
NORMADAS EN LA ORDENANZA Nº 46.075/92
  ARTE-ARTESANÍA, INTERACCIÓN HISTÓRICA - Manuel Blas García
 

 

   
   
 

Artesanos vs. Academias - Hemilce Pérez

INTRODUCCIÓN:
 

"La artesanía pertenece a un mundo anterior a la separación entre lo útil y lo hermoso"

Octavio Paz
 

Este trabajo pretende informar, en primer término, como los artesanos y las artesanías; eslabón inicial de las obras de artes; fueron quedando a lo largo de la historia relegada de las academias; entendidas éstas como centros o instituciones de enseñanza. En segundo lugar, plantear la situación en que se encuentran hoy, en nuestro país y en especial en nuestra provincia, después de la Reforma Educativa dispuesta por la LEY FEDERAL DE EDUCACIÓN 24.125/93 y la LEY PROVINCIAL DE EDUCACIÓN 1.6882/96.
Las diferentes valoraciones dadas al arte y a la artesanía en los distintos períodos históricos, la evolución cultural de los pueblos, los cambios ideológicos y políticos, los avances tecnológicos, las modificaciones delos valores en la sociedad, la falta de arraigo del pueblo argentino a su tierra, la permeabilidad de las conciencias de los habitantes de este suelo, siempre dispuestos a copiar modelos e imitar a otras culturas fuera de sus fronteras, viviendo de la noesis extranjera y negando nuestra doxa; han sido los factores influyentes y determinantes de la situación actual que viven los artesanos y las artesanías en las instituciones educativas de nuestro país. A través de un recorrido por la historia hasta nuestros días, se podrán apreciar las distintas causantes que rodean al problema

 

DESARROLLO:

Los sistemas educativos más antiguos, tenían características comunes, enseñaban religión y mantenían las tradiciones del pueblo. Generalmente estaban en manos de sacerdotes.
Los sistemas educativos de occidente, se basaban en la tradición religiosa y en la educación de la antigua Grecia. Patón y Aristóteles fueron los pensadores que influyeron en la educación griega, su objetivo era preparar a los jóvenes para asumir posiciones de liderazgo en las tareas del estado y la sociedad. Los conceptos griegos sirvieron luego para el desarrollo del arte, la filosofía, la ética, etc.
Se puede decir que durante todo el transcurso de la edad antigua, no existieron instituciones sociales específicas o autónomas, para lo que hoy llamamos "arte", y la actividad artística se integraba dentro del marco genérico de la producción artesanal.
El hecho más sobresaliente, en el proceso de la institucionalización del arte, respecto de la artesanía, es la formación de las ciudades modernas. En el período medieval el predominio ideológico de la iglesia una contraposición nítida entre artes liberales y artes serviles a mecánicas. La educación de las artes mecánicas era opuesta alas de las artes liberales; técnica abstracta y reservada para las clases sociales privilegiadas.
La clase baja del pueblo, los campesinos, pequeños comerciantes y todo hijo de ciudadano de recursos limitados, tenía la posibilidad de colocar a su hijo de aprendiz en un taller. Aquí, aprendían a leer, escribir, un oficio y rudimentos de matemática y geometría, aplicables al oficio. Las corporaciones eran quienes reglamentaban el aprendizaje.
Tanto en la edad media como en el Renacimiento, la enseñanza de las artes liberales se impartía en las facultades de arte, donde se obtenía el título de bachiller y luego el de maestro de arte. Estos títulos permitían acceder a las facultades superiores.
En la Edad Media se designa con el término "artes", a las artes liberales que son siete y se dividen en dos grupos: el Triviun (gramática, retórica y dialéctica) y el Quadriviun ( aritmética, geometría, astronomía y música). San Agustín considera la música como ciencia matemática.
A fines de la Edad Media, el desarrollo de la vida urbana irá ocasionando ciertas modificaciones, que cristalizarán en el Renacimiento. Anteriormente los artistas- artesanos medievales estaban insertos en las cortes de monarcas y nobles, poco a poco en las ciudades se irán desarrollando nuevas condiciones para el ejercicio de las habilidades artesanales en el siglo XIV encontramos configurado desde un punto de vista social, un tipo de "artista", que era en un primer lugar un artesano, pero cuyo trabajo se realizará en algún bullicioso centro metropolitano.
La agrupación de los artesanos en "gremios", favorecida por el contexto urbano en que se desarrollaba su actividad, presentará una doble vertiente respecto a la diferenciación institucional del arte. Por un lado los artistas alcanzarán mayor prestigio en la ciudadanía, por la influencia de las funciones orgánicas y corporativas que desempeñan los gremios. Estos elevan el prestigio el prestigio social de sus miembros. En oposición, el fijar y perpetuar una tradición técnica, tendían a nivelarlos, dejando de lado la creatividad y la individualidad. Comienzan así los conflictos entre los artistas y los gremios. Se inicia aquí la búsqueda de la independencia institucional. La nueva independencia y prestigio social de los artistas encontrará su soporte ideológico en la expansión del humanismo.
Poco a poco se van consolidando los argumentos de que todo artista plástico, deberá poseer sólidos conocimientos en Matemática y anatomía, para acercarse a un "humanista" y tener la dignidad de un hombre de letras, separándose del artesano.
Los pintores y escultores que quieren acerarse a las artes liberales, tratan de demostrar que su "arte" necesita conocimientos teóricos. Ej. Ghiberti, Vitruviu, Leonardo aconsejan el estudio de la historia, matemática, filosofía, etc. para ser digno de las artes libeales.
El soporte ideológico más profundo y sistemático de la nueva institucionalización autónoma del arte, es el movimiento neoplatónico de Florencia. La capacidad creativa será la que al entender de la época, separará el trabajo artesanal de la creatividad del artista; que harán de él un personaje semi-divinio. Las artes plásticas alcanzarán el nivel de la poesía y se producirá la ruptura con las actividades artesanales.
La compleja mediación ideológica y conceptual del neoplatonismo, como soporte de la nueva consideración social del arte, se ve favorecida por un público burgués en las ciudades y la configuración mercantil que iban adquiriendo las actividades artísticas. La adquisición de obras de artes, era un respaldo económico y elevaba el status social del cliente.
El esfuerzo de las artes plásticas por emanciparse de la artesanías, se consolida con al "sistema de las Bellas Artes", instituciones fundamentales en el proceso de diferenciación de los artistas plásticos de los artesanos manuales. Anthony Blunt dice: "Las academias trataron las artes como temas científicos, era preciso enseñar tanta teoría como práctica...," Si bien las academias le dieron impulso al arte, luego lo llevaron al estancamiento, al "academicismo" y la crisis del siglo XIX marcará el inicio del arte de nuestro tiempo. Las academias darán lugar a los "salones de exposiciones" y entre el producto artístico y el público, aparecerá la "crítica del arte". El 1791 el" salón" quedó abierto a todos los artistas y no-solo a los miembros de las academias. Posteriormente surgen los "museos". Todo esto lleva a la autonomía del arte en el mundo moderno.
William Morris fue el primer artista que comprendió, como habían perjudicado al arte, los fundamentos sociales del arte durante los siglos posteriores al Renacimiento, especialmente los años que siguieron a la Revolución Industrial.
Morris exclama: "no quiero arte para pocos..." y abre el camino del arte de nuestro siglo. Se remonta a la Edad Media, al artesanado gótico expresando: "el verdadero arte debe ser hecho por el pueblo y para el pueblo, como una dicha para quien lo crea y para quien lo aprovecha".
Morris abre la firma Morris, Marshall & Faulkner, trabajadores artísticos en pintura, tallado, etc. La restauración del oficio manual ante la Revolución Industrial hacía difícil la competencia en el mercado; solo un estrecho círculo comprará los productos del artista artesano.
El movimiento inglés de las Artes y Oficios, trajo un renacimiento de la "artesanía artística". Representante de este movimiento es Walter Crane, que pretendía transformar a nuestros artistas en artesanos y a los artesanos en artistas.
Las escuelas alemanas de arte, habían abandonado la rutina del siglo XIX y tomado el rumbo del movimiento moderno, cambiando a sus directores.
Walter Gropius, en 1914, como director de la Escuela de Arte de Weimar, prepara nuevos planes para reorganizarla.
La nueva escuela combinaba, una academia de arte y una escuela de artes y oficios; su nombre fue Bauhaus. Era una escuela taller y un laboratorio para el oficio manual. Reunía en un mismo espíritu a arquitectos, técnicos, artesanos, etc.
El manifiesto de la Bauhaus expresaba: "El fin último de cualquier manifestación plástica es la arquitestura". Los estudiantes se organizaban como aprendices, pasaban a dominar un oficio, para posteriormente hacer estudios superiores, que le permitían la planificación arquitectónica y el estudio del diseño experimental.
Sus puertas fueron cerradas por los nazis en 1933, pero la obra y las ideas habían recorrido el mundo, sembrando semillas que dieron origen a escuelas similares.
Mientras esto ocurre en occidente, en Argentina, abordando la antigua LEY 1420 de EDUCACIÓN COMUN, que tenía como fin continuar y completar la obra iniciada por la familia, apuntando a la "formación integral del alumno", para instruirlo, disciplinar sus aptitudes y enriquecerlo de valores, con el fin de prepararlo para la vida y poder defenderse en el ambiente que le toque vivir.
Los "Programas de las Escuelas Comunes", de 1956 – 1964, dedican a las "materias especiales", dibujo, labor, música y Trabajo Manual una hora semanal en los grados inferiores y dos horas en los grados superiores.La enseñanza de éstas materias, apuntaba la "dominio de la técnica". En el área del Trabajo Manual, se pretendía el "dominio de la mano", en Labores "aplicar los conocimientos a las necesidades de la familia y formar aptitudes para una futura capacitación profesional".
En1970, los Lineamientos Curriculares dan lugar a la introducción de otros saberes, idioma y tecnología, reduciéndose el espacio del área artística; se mantiene Música, Actividad Plástica y Trabajo Manual, mientras transcurre esto existen opiniones dispares sobre el concepto de "arte", "artesanía" y "diseño".
El mundo más tecnificado, la T.V. es un integrante más de la familia, los requerimientos de la vida moderna exigen estar más horas fuera del hogar. Ya muy pocas tareas manuales se realizan en la casa, todo se compra, las generaciones de jóvenes no han heredado de sus mayores conocimientos de los oficios domésticos.
Transcurre la década de 1990, en la República Argentina se gesta la LEY FEDERAL DE EDUCACIÓN 24.195, casi con los mismos fines que la anterior, pero con más años de escolaridad obligatoria, contemplando los distintos niveles educativos.
La provincia de La Pampa, acorde a la Ley Federal, sanciona la LEY PROVINCIAL DE EDUCACIÓN 1682/96. aquí el área artística pierde más espacio curricular, reduciéndose a dos horas didácticas en E.G.B., que se comparten entre Música y Plástica Visual y cuatro horas en primer año de Polimodal para Lenguajes Artísticos y Comunicacionales.
De acuerdo a los nuevos conceptos de la " imagen plástica", la artesanía ha quedado incluida dentro de este lenguaje; conceptos que desconocen lo directores de escuela y que no aceptan muchos docentes de educación artística. Prácticamente la artesanía sale de la escuela y va al taller particular.
Los contenidos son amplios; recorriendo los ejes de "la percepción, producción y reflexión crítica de las obras de artes", como sostiene Howard Gadner; el docente tiene autonomía para efectuar diferentes enfoques, sin olvidar que "el arte es conocimiento".

CONCLUSIÓN

Como hemos visto en este paso por la historia, el artista demostró ansias de superación, necesidad de sobresalir y en cierto momento de conquistar la eternidad. Cuando la Revolución Industrial atenta contra el arte, diseñadores, arquitectos, gente de oficio van en busca del futuro, con la creación de talleres y escuelas como lo demostró W. Morris y G.Gropius respectivamente.
Creo que uno de los factores de más importancia es la idiosincrasia del artesano. Su espíritu tranquilo, no se deja llevar por los espejismos de distintos momentos históricos, ya sea para oponerse o recrearlos, como han hecho algunos artistas.
" El artesano no corre con el tiempo sino que se une a éste en su fluir" , nos dice Octavio Paz.
En el ámbito educativo, el espíritu más activo, más audaz y porque no con mayores conocimientos teóricos, del artista plástico, sumado a las opiniones dispares sobre arte y artesanía, y los inconvenientes que ocasiona en las instituciones escolares su desarrollo, ya que requiere tiempo y espacio físico, cosa que los directivos no alcanzan a comprender, ha dado lugar a que desaparezca como materia, para ingresar al área de Plástica Visual, dando lugar a desacuerdos y confrontaciones entre los docentes del área de artesanías y artes visuales. Generado por un proyecto educativo que no se gestó en el país, sino que lo importamos. Proyecto que incorporó nuevos saberes, necesarios para el tiempo que nos toca vivir, pero se quedó con la antigua carga horaria en las instituciones.
Ante esta realidad a nivel institucional, la sociedad nos muestra otra realidad, aumentan los talleres particulares, crecen en pueblos y ciudades las ferias artesanales en parques y plazas. ¿Quién no trae del lugar que visitó un recuerdo artesanal?
Recordamos las palabras de Octavio Paz que dicen: "el objeto artesanal entra por los sentidos, uniéndose la utilidad, la tradición y la belleza. Nos da una lección de sociabilidad, de sensibilidad, de fantasía; nos da una elección de vida".

Hemilce Pérez rhlegarda@cpenet.com.ar

 
   
 
 

ES NECESARIO ASUMIR A LA ARTESANÍA COMO CATEGORÍA ARTÍSTICA: IBARRA

Gabriel Leyva
Desde que el Homo habilis aparece sobre la tierra, surge la capacidad de transformar la materia y con ésta, la artesanía. Manos que crean armonía y belleza en la materia y que, como en el caso del pueblo chino o las obras de Benvenuto Cellini, Tiffany, Fabergé… la convierten en objetos cuyo dominio virtuoso de la técnica y originalidad en sus diseños, los hace ver como piezas únicas de un valor estético que acaricia la fantasía.
Ejemplos claros de que, aunque estén bien definidos por sus características y objetivos, arte y artesanía son términos que en ocasiones se entremezclan y confunden; se hermanan como producto de la creatividad emocional que sólo el ser humano es capaz de expresar. El maestro Austreberto García, alguna vez definió la artesanía como “la sublime ingenuidad de cualquier ser sensible que desea crear algo bello con sus manos”.
Santiago Ibarra, director de la Escuela de Artesanías (EA) del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), expresa que “el término artesanía está bien —entendiéndolo como lo que en Europa se llama arte aplicado para no confundirla con manualidades—, el problema es que en el contexto nacional uno habla de artesanía y se maneja culturalmente una cuestión inferior; sin conocerla, le damos un grado menor como categoría artística y eso no se vale”.
 

Aprovechar la tecnología en su elaboración

 

En entrevista, Ibarra considera primordial acercar a los jóvenes al arte sin importar su nivel socio-económico, involucrarlos en la creación o, cuando menos, en la apreciación. “Todos debemos valorar lo estético-artístico desde lo cotidiano, así tendremos visiones distintas del mundo y estimaremos más lo nuestro, no en cuestión de superior o inferior, sino de distinguir y aceptar las diferencias”.
Algunas personas interpretan que la artesanía es vivir en la nostalgia; según ellos, ésta no debe utilizar herramientas actuales porque pierde su carácter “artesanal”. El director de la EA sostiene lo contrario. “La artesanía debe de aprovechar la técnica y la tecnología que tenga a la mano. Aquí contamos con conocimientos que nos dan presencia en todo el mundo; inclusive, gracias a esta institución se reconoce a México en los concursos internacionales; aportamos mucho al plano cultural y académico del país y podemos aportar más”.
En cualquier sociedad, las escuelas de Artesanías o Arte Aplicado tienen un lugar especial por ser semilleros de obras excelsas que configuran la identidad de su cultura. En nuestro país, gracias al pintor guanajuatense José Chávez Morado, se funda en 1961 la Escuela de Diseño y Artesanías (EDA). Para 1979 las especialidades se dividen y originan dos escuelas independientes: la de Diseño y la de Artesanías.
Ya consolidada, en 1994, la Escuela de Artesanías (EA) modifica sus contenidos temáticos, mapa curricular y elabora un plan de estudios —vigente hasta ahora— con nuevos métodos de enseñanza que intensifican la creatividad artística dentro de técnicas sofisticadas. De esta manera, los artesanos que aquí estudian, encuentran formas y caminos propios de trabajo que les dan prestigio en nuestra historia cultural.
Santiago Ibarra se muestra orgulloso del lugar donde trabaja y, sin embargo, insiste en que se valore “lo que hacemos, primero tienen que conocer nuestra trayectoria y propuestas estéticas. Somos una comunidad con historia pero sin historiografía; la crítica y los escritores de arte no la contemplaron. Entonces, si ellos no hablan sobre nuestros quehaceres y creaciones, la EA lo hará. Nosotros asumimos el compromiso de crear, escribir y defender nuestra historia”.
Es una escuela donde “se forman creadores, se hace arte aplicado retomando parámetros mundiales. Este género se relaciona con objetos que tendrán una utilidad pero, a diferencia de una artesanía regional, se trabaja con materiales específicos, generalmente caros: maderas finas, metales preciosos, vidrios importados, entre otros”, como definió Santiago Ibarra.
Actualmente la EA ofrece estudios con duración de tres años de Técnico Artesanal en ocho especialidades: ebanistería, esmaltes, cerámica, estampado, joyería y orfebrería, textiles, vitrales y metales. Sus programas contemplan varias áreas: técnica —el taller—, artística, metodológica y teórica. Sólo la primera es exclusiva de la especialidad; en las demás los alumnos comparten, conviven y trabajan con otras disciplinas.
Reconoce que “es la de mejor nivel y la más importante en Latinoamérica, la única escuela en México que forma profesionales —en estas áreas— realmente, al dar título y cédula profesional. El trabajo que hacemos lo demandan en todo el Continente, nos piden asesoría para pulir, implementar o consolidar procesos de producción artesanal en diferentes comunidades”.
A fin de sensibilizar a los artesanos sobre la pertinencia de cambiar modos y medios de producción (materiales, técnicas, comercio), se han realizado proyectos con importantes resultados. Ibarra mencionó uno: “Está establecido que para exportar cerámica, esta debe fabricarse con materiales sin plomo; la Escuela asesoró algunas comunidades para utilizar esmaltes sin este componente y con ello abrirles el mercado internacional”.
Para ingresar al plantel se debe poseer una aceptable cultura general, apreciar las manifestaciones artísticas y, en especial, ser sensible al arte y hábil para el manejo técnico, así como estar dispuesto a recibir una formación integral. El objetivo es formar técnicos artesanales en las ocho áreas, creadores a la par de cualquier otra enseñanza o formación artística y que, además, conozcan la historia y estilística de su especialidad y cuenten con propuestas estéticas.
La edad mínima para ingresar a esta escuela es de 15 años, aunque en las aulas se pueden ver alumnos mayores incluso a sus maestros que comparten clases con otros todavía adolescentes. Al respecto Ibarra comenta: “Nuestra escuela es muy heterogénea, por lo tanto, muy interesante. En apariencia sería difícil manejar un grupo así, pero en la realidad es excelente porque se enriquece la dinámica de la clase”.
Al egresar, los alumnos cuentan con excelentes conocimientos técnicos, además están capacitados para ofrecer propuestas artísticas y estéticas en cuanto a formas, texturas y elementos. “No hacemos manualidades porque nuestra formación es otra —aclara—; impulsamos la apreciación, creación y valoración de la artesanía o arte aplicado a un nivel profesional. Se persigue que al dejar la escuela pongan su taller, aunque no se descarta la docencia y la investigación. Pero, lo más importante, todos ellos son creadores de obra”.
Cuando se hizo responsable de la institución, Santiago Ibarra asumió varios retos: consolidación de la licenciatura; egresar profesionales con conocimientos que satisfagan el mercado de trabajo; difundir las bondades de la institución; contar con un equipo de investigadores para fortalecer las asesorías a comunidades artesanales, y “convertirnos en una escuela sólida, con presencia y con trabajo que la respalde”.
Para el director todavía el arte aplicado permanece al margen de galerías y museos, lo que impide un mayor conocimiento y reconocimiento de artistas como David Cimbrón, Ricardo Preciado y Gustavo Pérez —el ceramista más importante de México, laureado internacionalmente—, personajes destacados que se formaron en la EA. De ellos, se recuerdan algunas exhibiciones virtuosas y vistosas que de la sencillez de formas trascienden a la creación de un auténtico lenguaje plástico.

   
   
   
 

EL ALMA EN LA ARTESANIA

 

Pertuir, agosto de 1927.

 
Yo he buscado durante estos dos años las lecturas populares de Francia, Bélgica y Suiza, a la vez que he andado mirando los oficios, revistas y libros destinados a los obreros. (Porque lo que yo admiro y amo en Francia y Bélgica es el artesano, estimándole a Suiza el campesino sobre el artesano).
Pero en toda esta literatura para obreros yo no he tenido la suerte de encontrar sino páginas mediocres a lo Marden, tontamente exitistas, espolonazos para hacer buen mercado y disfrutar la buena paga.
Excepción hecha de un Pierre Hamp, con su serie formidable de novelas que él llama "El trabajo de los hombres", y de algunos acápites del admirable ensayista Alain, el resto es absolutamente inferior.
Algunas son páginas de maestros de escuelas con buena voluntad tan insulsas como lo que casi siempre hemos escrito los del gremio didáctico; las restantes más decorosas, hablan del oficio en pura atingencia física donde el alma y la emoción sobran y cualquier desembocadura del espíritu en lo que las manos hacen, es imposible.
¿Fue siempre el obrero una máquina desgraciada de cortar suelas de zapatos? ¿Entonces resulta pura fantasmagoría y pujo sentimental, el comentario que un Ruskin y otros han escrito sobre la artesanía, atribuyendo al autor del objeto hermoso alguna conciencia dichosa de lo que hace, algún gozo separado del salario, en su éxito sobre el cuero y la madera? ¿El trabajo manual sería, como afirmamos algunos de los vanidosos que garrapateamos sobre el papel, ejercicio corporal absoluto, como el del mulo en la noria, sin ninguna complicidad con el espíritu y el artesanato no tendría sino dos tramos de delicadeza sobre el aseo de las alcantarillas? Ruskin, la más noble mente que se ha ocupado del trabajo, interpretó este grande asunto de manera bien diferente. A mí se me vuelve absurdo que durante seis, ocho o doce horas el hombre pueda vivir sin una rizadura sobrenatural, con el alma colgada en un saco del que no la tomaría sino al caer el sol.
-El alma es incómoda para el peón y aun -me decía un amigo- para el artesano. ¿Qué haría con ella en algunas faenas que son inmundas, si hasta le estorban el olfato y el tacto?
-Pero el alma -le contestaba yo- no se cierra como una llave de agua, ni se la despide para trabajar como a una suegra molesta. Sólo porque ella está entrabada prodigiosamente con cuanto hacemos -hermosura o inmundicia- el trabajo es un asunto importante. A causa de que hoy formamos obreros a base de pura destreza de la mano o agilidad de los lomos, la artesanía, de la cosa digna que fue en la Edad Media, quiere acabar en una estúpida cuadrilla de caballos diestros. Por hacer del obrero una tuerca sobre una tuerca se ha caído en la división, a veces infame y a veces estúpida, de los trabajadores en manuales e intelectuales.
-¿Cómo puede el obrero que posee alguna religiosidad conformarse con dejar afuera de su trabajo su imaginación, sus amores, su moral, las excelencias de sí mismo? No lo hacía así en la Edad Media (la Edad de las Tinieblas que siguen diciendo algunos profesores zurdos) y porque el espolón de su alma atravesaba su obra, porque trabajaba en cristiano, asistido de sus imágenes piadosas, de su suavidad y de su ardor religiosos, él pudo hallar las piedras y hacer la vidriería y la ebanistería estupendas que los obreros de este tiempo copian y copian todavía. Y si el obrero pagano hizo también objetos para todas las generaciones, fue porque trabajó como el otro, incorporando a sus materiales su superstición, que era su religión. El vaso etrusco con su franja de trabajos de Hércules o de chacotas de Venus, fue obra religiosa a su manera, pero religiosa al cabo.
Todavía los pobres marroquíes y los chinos mantienen el concepto del trabajo antiguo. En la Marsella semi-africana me doy largamente el gusto de ir a sus mercados, y recuperar por una hora siquiera, la actividad manual no barbarizada, el trabajo verdaderamente culto (¡oh, Massis, desdeñador banal del Asia religiosa!) en el que el alma aparece como socia y la pasión, de visible casi se palpa.
Si en ningún libro europeo de lectura para obreros yo he encontrado una sola página en que el trabajo sea sentido e indicado -como presión del espíritu en las palmas de las manos, he vuelto a gozar, en cambio, en un libro de Khalil Gibran, el oriental de New York, el trozo que copio:
"¿Y qué es trabajar con amor?
"Es tejer la tela con hilos sacados de nuestro corazón, como si vuestra amada debiera cubrirse con esa tela".
"Es construir una casa con amor, como si vuestra amada debiera habitar esa casa".
"Es sembrar con ternura v cosechar con gozo como si vuestro amado debiera comer esos frutos".
"Es infundir en cada cosa que hagáis un soplo de vuestro propio espíritu y saber que todos los muertos benditos están en torno vuestro y os miran".
"A menudo os he oído decir como quien habla en el sueño¿ "El que trabaja el mármol y encuentra la forma de su alma en la piedra, es más noble que el que trabaja, la gleba".
"Y aquel que coge el arco iris y lo extiende sobre la tela en la imagen del hombre, es más grande que el que trabaja las sandalias para nuestros pies".
"Pero yo os digo no en el sueño, sino en el mediodía, despierto, que el viento no habla más dulcemente a la encina gigante que a la más pequeña brizna de hierba;
y que sólo es grande el que vuelve la voz del viento una canción más dulce con la fuerza de su amor".
"El trabajo es el amor vuelto visible. Sí trabajáis con aversión y no sabéis trabajar -con amor, dejad vuestra labor e id a sentaros a las puertas del templo para recibir la limosna de los que trabajan con amor".
"Porque si hacéis el pan con indiferencia hacéis un pan amargo que no apacigua sino a medias el hambre del hombre
y si os contraría la exprimidura del racimo, vuestra contrariedad destila en el vino un veneno".
"Y si cantáis como los ángeles y no amáis el canto, cerráis los oídos de los hombres a las voces del día y a las voces de la noche".
Esto era lo que yo buscaba. Tenía que ser un escritor con resabio asiático el que, metido en su infierno de manufactura moderna, recordase el concepto religioso del trabajo y escribiese esto para corregir a los bárbaros verdaderos su concepto animal de las artesanías actuales.
Para uno, para tres obreros de mi tierra siquiera, yo he copiado estas palabras que se quiebran en resplandores.
 
En: Grandeza de los oficios. Gabriela Mistral. Roque Esteban Scarpa, comp. Santiago de Chile: Editorial Andrés Bello, 1979
   
   
 

El concepto Artesanía

   
  La Artesanía es tan antigua como la humanidad. Si bien en un principio tenía fines utilitarios, hoy busca la producción de objetos estéticamente agradables en un mundo dominado por la mecanización y la uniformidad. Casi todas las técnicas artesanales que hoy se practican tienen cientos o miles de años de antigüedad.
La Artesanía constituyó la base de la economía urbana en Europa hasta la Revolución Industrial, en el siglo XIX. Sin embargo, los artesanos desaparecieron prácticamente con el nacimiento de la producción en serie. Como reacción a los efectos de la industrialización se creó en Inglaterra, a finales del siglo XIX, el movimiento "Arts & Crafts", liderado por el diseñador y reformista social William Morris.
El gran interés que la Artesanía despierta hoy en el mundo occidental tiene su origen en gran medida en este movimiento. Sin embargo sus fronteras, su campo de acción, aún no está delimitado claramente, pues cada país de la Unión Europea lo plantea de diferente manera. De ahí ese batallar entre los artístico y lo artesano, lo hecho a mano y lo industrial. lo tradicional y lo moderno.
Está claro que hay oficios abocados a desaparecer. Gilbert Sominic, responsable del área de Artesanía en el Gobierno Francés distinguía, en 1982, entre oficios que se resisten a desaparecer y oficios amenazados de extinción.
En los primeros incluye a todos los oficios que se refieren al arte de la alimentación, construcción y moda. Pero también podríamos incluir en este apartado algunos en probable vía de extinguirse y que han sufrido en estos años una inteligente reconversión.
Toda obra manual bien hecha es Artesanía, partiendo de materias primas muy comunes: barro, piedra, hierro, cobre, fibras vegetales y animales, maderas, cuero, etc. Transforma das a mano en pro ductos de uso y con aplicaciones que van desde lo decorativo a lo meramente utilitario, el artesano tiene ante si un campo inmenso.
La época de mayor esplendor de la Artesanía fue entre los siglos XIV y XVIII en los que los gremios se encargaban de formar al menestral facilitándole el aprendizaje y corroborando con el correspondiente exámen ("Pieza maestra") la calidad de su trabajo. Pero hoy en día el aprendizaje de un oficio tiene otros parámetros, pues nuestra sociedad ha cambiado, y la sociedad actual requiere una formación profesional que sea rápida, integral y actualizada, pues los procesos de producción, la mecanización y la informática, afectan de una manera directa al mundo de la Artesania.
  Luis Manuel Cardalliaguet
   
 

DEFINICIONES
   
  El concepto artesanía ha adoptado muy distintas facetas a lo largo de la historia, de tal forma que su definición actual constituye uno de los aspectos mas polémicos de la propia problemática del sector, dependiendo desde que punto de vista se analice:
  Tecnológico:
  Su definición es de carácter fundamentalmente manual y con cierto sentido artístico.
  Antropológico:
  La tradición es la que asigna a estos productos una función dentro de la comunidad. Desde esta perspectiva, cabe entender por artesanía toda actividad, retribuída o no, que no haya sido afectada por los principios de especialización, división y mecanización del trabajo.
  Cultural:
  El concepto artesanía se funde con el de “arte popular”, entendido como aquel conjunto de actividades productoras, de carácter esencialmente manual, realizadas por un solo individuo o una unidad familiar, transmitidas por tradición de padres a hijos y cuyos productos, generalmente de carácter anónimo, estan destinados a la cobertura de necesidades concretas.
   
  Nuevas Expresiones:
  Aparece un nuevo concepto de artesania que pretende aglutinar no solo las manifestaciones artesanas entroncadas con las tradiciones populares, sino tambien todas aquellas actividades que, incorporando nuevos procesos productivos, materiales y diseños, conservan un caracter diferencial respecto a la produccion industrial seriada.
   
  Fuente http://www.salarich.com/
   
   
   
 

Los artesanos

   
  Durante la época colonial, México se convirtió en un crisol donde elementos de distintas culturas se fundieron para formar una sociedad nueva y diferente. La Nueva España fue, en efecto, el resultado de la mezcla de las culturas indígenas de sus diferentes regiones —la azteca, la maya y la mixteca, entre otras— con las culturas europeas y árabe que dejaron sentir su influjo a través de España y las culturas asiáticas —como la china, la japonesa y la filipina.
Algunas necesidades de esta nueva sociedad —la producción de objetos de consumo, por ejemplo— se satisfacían con lo que hoy llamamos artes aplicadas; es decir, la confección de objetos útiles (una silla, un plato, una manta o una reja) pero al mismo tiempo hechos con la intención de alcanzar la belleza que dictaban las corrientes estilísticas de la época.
   
  De las artes aplicadas se encargaban varios grupos de artesanos. Los indígenas, cuya capacitación en las artes mecánicas u oficios "fue uno de los más ambiciosos proyectos educativos institucionalizados durante el periodo inicial de la evangelización en el siglo XVI",1 trabajaban en sus casas y en las escuelas conventuales de artes y oficios, como las de San José de los Naturales (sin duda la más importante) y Santa Fe, en México, y las de Tiripitío y Santa Fe en Michoacán.
En estos centros educativos se combinaron las tecnologías europea e indígena, lo cual dio como resultado la manufactura de productos artesanales de gran calidad que surtían de ajuares a los conventos de sus respectivas provincias. De la tradición europea se enseñaba, entre otras cosas, la forja y el bordado; de la indígena se conservaron y perfeccionaron la plumaria y la laca. Desafortunadamente, estas escuelas tuvieron una vida muy corta.
Los artesanos de origen español conservaron la tradición medieval de los gremios, agrupaciones que asociaban a trabajadores de un mismo oficio y cuyas ordenanzas regulaban las condiciones laborales de sus miembros, así como la fabricación y la venta de sus productos.
A lo largo del siglo XVI se organizaron gremios de diferentes oficios y, hacia los primeros años de la siguiente centuria, se habían consolidado en las ciudades de México y Puebla sobre todo. Durante los primeros dos tercios del siglo XVIII, estas corporaciones vivieron sus mejores años.
El trabajo se hacía en talleres dirigidos por un maestro, quien a su vez era dueño del establecimiento. Cada maestro debía presentar un examen ante el gremio para alcanzar ese grado, con lo cual obtenía el derecho de poner su negocio y registrar su marca. Esta prueba constaba de una parte teórica (con base en preguntas) y otra práctica en la que se elaboraban algunas piezas. Antes de presentar el examen, los artesanos pasaban por dos etapas: durante la primera entraban como aprendices en el taller de un maestro, quien les enseñaba el oficio; en la segunda podían quedarse a trabajar como oficiales en el taller de su maestro o cambiarse a algún otro, ya con un sueldo por sus jornadas. Finalmente, cuando tenían suficiente experiencia y habían reunido el dinero necesario para pagar el examen, podían solicitarlo ante el gremio.
   
   
  Castells, M. (1996) La Era de la Información Vol. I. Alianza Editorial.
   
  Lara Figueroa, C. A. (1977). Contribución del folklore al estudio de la historia. Guatemala: Editorial Universitaria.
   
  Malhotra, Y. (1998) Tools @work:Deciphering the Knowledge Management Hype. Journal of Quality and Participation. 1998 July/Aug. 21(4) 58-60
   
  Mejía, M. (1990). La cultura popular y la biblioteca pública: guía para el manejo de información sobre cultura popular en bibliotecas públicas. Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura.
   
  Murray Chiesa, W. (1996). Crónica artesanal puertorriqueña: apuntes para una historia artesanal de Puerto Rico. San Juan, Puerto Rico: Administración de Fomento Económico/Compañía de Fomento Industrial.
   
  Polanyi.M. (1997) The Tacit Dimension in :Prusak, Laurence, Ed. Knowledge in Organizations. Butterworth-Heinemann. Boston, Mass.
   
  Tricoche González, N. (1998). La cestería: una artesanía en peligro de extinción. Boletín de Artes Populares, (15).
   
  Vargas, M. D. (1992). El Instituto de Cultura Puertorriqueña y la promoción de las artesanías. Boletín Cultural Del Este, 2 (Julio - Diciembre), 12-14
   
  Wheatly, M. (1999) Leadership and the New Science: Discovering Order in a Chaotic World. Berret-Koehler Publishers. San Francisco. CA
   
  *Afiliación:
   
  Pedro Amill Quiles, Bibliotecario Auxiliar,
SBUPR-RP
Universidad de Puerto Rico
Recinto de Río Piedras
   
  José Sánchez-Lugo, Catedrático Asociado
Universidad de Puerto Rico
Escuela Graduada de Ciencias y Tecnologías de la Información
IR A PAGINA PRINCIPAL DEL SITIO

Revista divulgación artesanal hecha por artesanos